No hay nada más doloroso que ser engañado por la persona a la que amas.
La infidelidad provoca una pérdida de confianza, deja profundas heridas en la relación y suele ser una causa determinante de separaciones y divorcios.
Hay 10 tipos de infidelidad en las relaciones. Pero, sea cual sea el tipo de infidelidad, siempre es dolorosa.
Después de una infidelidad, todo cambia. No solo destruye la relación, sino también la familia y el amor, así como todo lo que se ha construido juntos.
Para algunas personas, este dolor es insuperable.
¿Qué se considera infidelidad?

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No existe una lista definitiva de comportamientos que se consideren infidelidad. Más bien, son las parejas las que deben determinar juntas qué acciones son inaceptables en la relación.
La infidelidad es un concepto subjetivo y puede ir desde coquetear con otra persona hasta mantener relaciones sexuales con alguien ajeno a la pareja.
La infidelidad es todo aquello que traspasa los límites de tu relación sentimental y traiciona la confianza de tu pareja.
Si te preguntas: «¿Aceptaría mi pareja este comportamiento?», es una clara señal de que te estás acercando al límite de la infidelidad.
En última instancia, solo tú y tu pareja podéis decidir si realmente has sido infiel o no.
1. Infidelidad física

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Cuando se habla de infidelidad, la mayoría de la gente piensa en la infidelidad física.
Se trata de la intimidad física que, en una relación monógama, no debería compartirse con otra persona.
Aunque el grado de infidelidad física puede variar, se basa en actos físicos y no en la intimidad emocional.
Ejemplos:
- Besos
- Relaciones sexuales
- Baile sensual
2. Infidelidad emocional

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Cuando engañas emocionalmente a tu pareja, compartes detalles íntimos y momentos de cercanía cotidiana con alguien ajeno a tu relación.
La infidelidad emocional puede manifestarse en pensamientos como «Ni siquiera nos hemos besado, así que no ha pasado nada de lo que avergonzarse» o «¡Solo somos amigos!».
Es importante destacar que la verdadera amistad no constituye una forma de infidelidad emocional. Todas las personas necesitan cercanía emocional con los demás, incluso fuera de una relación romántica.
El problema surge cuando una amistad se mantiene en secreto y despierta sentimientos tanto sexuales como románticos.
Es problemático cuando le dices a tu pareja que alguien es solo un «compañero de trabajo», mientras le confías todos tus secretos y deseos.
Un infiel emocional es alguien que dirige sus sentimientos, su tiempo y su atención hacia una persona ajena a la relación.
Como consecuencia, pasa menos tiempo con su pareja, lo que provoca en esta sentimientos de abandono.
3. Infidelidad física y emocional
Este tipo de infidelidad suele provocar rupturas y divorcios.
Aunque hay muchas formas de arreglar una relación y muchas personas están dispuestas a perdonar, resulta especialmente difícil cuando la pareja se enamora de la persona con la que le es infiel.
Esta forma de infidelidad suele comenzar con actos sexuales, pero con el tiempo se desarrollan sentimientos más profundos. En algún momento, esta aventura se convierte en una relación real.
El problema es que esta relación se desarrolla en secreto, mientras que otra persona confía en la pareja.
4. Infidelidad digital

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La infidelidad online, que ha aumentado considerablemente en los últimos 15 años con la aparición de las aplicaciones y las redes sociales, es también un tema grave.
La infidelidad digital no tiene por qué conducir necesariamente a encuentros reales, pero sigue siendo infidelidad si implica interacciones románticas secretas con otras personas.
Cuando las personas son infieles en línea, a menudo ocultan su teléfono móvil o su ordenador portátil a su pareja y pasan cada vez más tiempo con dispositivos electrónicos.
Ejemplos:
- Tienes un perfil secreto en Tinder en el que figura que estás soltero.
- Envías mensajes coquetos a gente en las redes sociales.
- Envías fotos de desnudos.
- Compartes por correo electrónico con otra persona demasiada información emocional que no le cuentas a tu pareja, sin que esta lo sepa ni lo apruebe.
5. Microinfidelidad

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Esto se refiere a pequeños comportamientos que sabes que podrían molestar a tu pareja, pero que no se reconocen inmediatamente como infidelidad.
La microinfidelidad es la destrucción gradual de una relación mediante la elección consciente de acciones que socavan la confianza de la pareja.
Ejemplos:
- Intentas establecer una relación íntima con otras personas.
- Te pones en contacto con tu ex «solo para saber cómo está», pero en realidad buscas intimidad emocional.
- Si te gusta alguien, intentas acercarte a esa persona.
- Fantaseas repetidamente con alguien que no es tu pareja.
6. Estafa financiera

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Este tipo de infidelidad se produce cuando uno de los miembros de la pareja gasta el presupuesto común sin tener en cuenta al otro.
Por ejemplo, podría exceder su presupuesto mensual para comprar regalos para su amante secreto y, al mismo tiempo, ocultar su informe financiero a su pareja.
Otras causas de la infidelidad financiera pueden ser problemas con el juego, el abuso de drogas o las compras compulsivas.
La infidelidad financiera también significa que puedes privar a tu pareja de tus bienes.
Una pareja infiel gasta tus ahorros e incluso puede incluso sumirte en deudas, mientras te lo oculta.
7. Infidelidad por venganza

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Una aventura por venganza es una aventura que alguien inicia para vengarse de su pareja por su infidelidad.
Se trata de una infidelidad cuyo motivo es la pura ira y la necesidad de vengarse.
La probabilidad de que este paso salve o destruya la relación es igual, pero, en última instancia, hay que tener en cuenta que la venganza no es la solución al problema.
Entre otras cosas, tu propia conciencia puede atormentarte por haber sido infiel. Por eso, a menudo es mejor confrontar a una pareja infiel.
8. Fantasear con otra persona

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Es normal fantasear de vez en cuando con una persona que te resulta atractiva.
Sin embargo, puede considerarse una infidelidad si esos pensamientos se traducen en acciones.
Si pasas horas soñando con una persona atractiva, esto puede llevarte a actuar de verdad. Además, esos sueños pueden dar lugar a actos deshonestos e inmorales o distraerte de tu relación.
Fantaseas con algo que no es real y comparas la realidad con tu sueño, lo que puede tener consecuencias desastrosas para tu relación.
9. Dedicar tiempo y atención a un pasatiempo

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Si dedicas tu tiempo y atención a un pasatiempo en lugar de a tu pareja, esto puede considerarse una infidelidad.
En lugar de pasar tiempo con tu pareja, juegas, haces deporte o trabajas los fines de semana. Todas estas actividades están bien de vez en cuando.
Pero se trata de establecer prioridades. Debes saber quién ocupa el primer lugar en tu relación.
Sin embargo, eso no significa que las aficiones sean malas.
Al contrario, deben fomentarse, siempre y cuando se practiquen con moderación.
Dedicar tiempo a un pasatiempo en lugar de pasarlo con tu pareja puede poner a prueba la relación y, a menudo, se considera una forma de engaño.
10. Un amigo del sexo opuesto

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Una relación no es un lugar para tres personas, y puede derivar en eso si una de las partes pasa demasiado tiempo con un amigo o una amiga del sexo opuesto.
Es importante entender que la atracción que sientes por alguien no es culpa tuya, pero la infidelidad sí lo es, y si decides cometerla, tú eres responsable de ello.
Establece límites en la relación

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Es importante señalar que no todos los comportamientos que hemos enumerado se consideran infidelidad en todas las relaciones. Cada uno tiene su propia definición de infidelidad, y eso está perfectamente bien.
Es fundamental que las parejas sean conscientes de estos límites.
La infidelidad es una de las razones más comunes que mencionan las parejas para separarse.
Dado que cada persona tiene una concepción diferente de la infidelidad, es importante hablar abiertamente de ello con tu pareja.
Si una persona coquetea con frecuencia y la otra lo percibe como infidelidad, es fundamental comunicarse al respecto.
Hay que hablar del tema hasta llegar a un acuerdo.


