Las personas que nacieron en esos años llevan consigo una forma especial de karma.

El karma se entiende como la ley de causa y efecto y se refiere a una acción que influye en una situación futura.

La pregunta de si existe el karma puede responderse desde cualquier perspectiva o punto de vista.

Existe un principio que guía la vida de las personas, una regla invisible que nadie puede romper, haga lo que haga.

Este principio es la ley universal de todo el cosmos, a la que están subordinados todos los mundos, planetas, naciones y seres superiores.

Esta ley, conocida como karma, es familiar para los seres humanos desde el principio de los tiempos, y se ha explicado de manera similar en diversas culturas y civilizaciones.

La ley de causa y efecto, o de acción y reacción, es conocida por la sencilla razón de que todo el mundo la siente en carne propia.

Por eso, en distintos momentos de nuestra vida, percibimos que los acontecimientos del pasado tienen una influencia considerable en nuestra situación actual.

En última instancia, debemos asumir la responsabilidad de nuestras acciones, que también han influido en la vida de los demás.

Así es como el karma despliega su poder, que, aunque lentamente, garantiza con seguridad la justicia por nuestras malas acciones.

«Si quieres saber algo sobre tu pasado, observa tu estado actual; si quieres saber algo sobre tu vida futura, observa tus acciones actuales».

Si has nacido en alguno de los siguientes años, llevas contigo un tipo especial de karma que puede influir en tu vida de una manera determinada:

  • 16/12/1959 – 06/10/1961.
  • 07/05/1978 – 01/12/1980
  • 26/01/1997 – 19/10/1998.
  • 10/11/2015 – 09/05/2017.

Su karma se refiere a lo siguiente:

Ayudar a los demás hablando directamente desde el corazón y teniendo la capacidad de reconocer su dolor.

La capacidad de reconocer los problemas de comportamiento de los demás e intentar motivarlos a cambiar su forma de actuar.

Reflexionar sobre las verdaderas virtudes después de haber estado distraído por cosas sin importancia durante un tiempo.

Encontrar el propio camino en la vida y darse cuenta de que la verdadera felicidad suele residir en la sencillez.

Sanar a los demás con la ayuda del conocimiento cuando se sigue el camino de la atención sanitaria.

Sus habilidades kármicas son:

La capacidad de sentir el dolor y los miedos de otras personas

Una gran intuición y la capacidad de reconocer a las personas de carácter oscuro.

Creatividad y una visión idealista de la vida.

Una espiritualidad marcada y la fe en el karma.

Una expresión única de la propia personalidad y libertad.

La presencia de guías espirituales en la propia vida y un extraño recuerdo de vidas pasadas.

La capacidad de influir positivamente en los demás.

Transformación presente en todos los aspectos de la vida

Si no desarrollas estas habilidades kármicas, sufrirás el siguiente destino:

Una vida basada en ilusiones o expectativas poco realistas

Un fuerte impulso de caer en el abuso de drogas.

Autocompasión y la sensación constante de valer menos que los demás.

Miedo a la vida y a los cambios en tu entorno.

Falta de confianza en los demás y miedo a que te abandonen.

Depresión y baja autoestima.

La sensación de no merecer nada en la vida y la envidia hacia los demás 

Si desarrolla sus capacidades kármicas, obtendrá lo siguiente:

Aprenderá a pensar de forma crítica y a perseguir sus objetivos con constancia

Ayudará a las personas en los ámbitos de la salud, el fitness y la vida empresarial en general.

No ayudarás a todo el mundo, sino solo a quienes realmente lo necesiten.

Enseñarás a los demás a asumir la responsabilidad de su propia vida.

El sentido común y la lógica serán la base de sus decisiones, no la fe, las ilusiones o las especulaciones.

Reconocerás tus errores y aprenderás de ellos.

No olvidarás tu pasado, pero lo aceptarás con toda humildad.

También dejarás atrás los patrones negativos del pasado que han influido negativamente en tu desarrollo

Tus roles kármicos en vidas anteriores fueron:

  • médico, enfermera, enfermero
  • Escritor, periodista, jurista
  • Policía, militar, guardaespaldas
  • Psicólogo, trabajador social, vendedor
  • ingeniero, obrero de la construcción, técnico informático

Tus parejas kármicas (las personas que atraerás a tu vida):

  • Personas que han sufrido mucho: te ayudarán a descubrir tu propia identidad
  • Personas desorganizadas: te enseñarán la lógica y la capacidad de vivir de forma práctica, de fijarte objetivos claros y de abandonar las ilusiones
  • Alcohólicos y drogadictos: sentirás lástima por ellos y les ayudarás mientras tengas fuerzas para hacerlo. Hay que aprender a ayudar a las personas de forma selectiva y a discernir si merecen la pena
  • Personas con desviaciones sexuales: aquellas que tienen preferencias extrañas o aquellas que aún se encuentran en una encrucijada en lo que respecta a sus preferencias
  • Personas con tendencias extremas, ya sea en la fe o en el estilo de vida, pues os enseñarán que una vida ideal se basa en el equilibrio

El mayor desafío que conlleva tu karma:

Aprende que tus propias emociones e ilusiones dificultan afrontar una situación con sensatez

Te darás cuenta de que las personas egoístas pueden aprovecharse descaradamente de tu amabilidad.

Te darás cuenta de que eres más capaz y valioso de lo que tú mismo crees.

Te darás cuenta de que tu alma gemela llegará cuando menos te lo esperes.

Llegarás a comprender que a veces es mejor dejar ciertas cosas sin decir.

Dejarás de pensar que los demás llevan una vida mejor que la tuya.

Te defenderás de las personas que quieran ejercer una influencia negativa sobre ti.

Confiar en el proceso de la vida y no planificar en exceso cada paso que das

Cómo deshacerse del karma de una vida anterior:

Aprende a pensar de forma crítica y a no creer todo lo que te dicen

No confíes en todo el mundo y mantén ciertas cosas solo para ti.

Cree solo en los hechos que haya visto con sus propios ojos y no participe en chismes.

Aprende a decir «no» a quienes te exigen que siempre estés de acuerdo con todo.

Valórese a sí mismo y a su vida, y haga algo por usted, no solo por los demás.

Perdona a quienes te han hecho daño, pero no vuelvas a relacionarte con ellos.

No creas en las palabras de alguien que te diga que no le importas y respeta su decisión.

Respeta a todos, pero valora solo a aquellos que realmente se interesan por ti y por tu vida.

No prestes demasiada atención a la opinión de los demás, porque solo tú puedes saber lo que realmente necesitas para ser feliz

Cómo nuestro karma pasado nos hace sufrir y por qué debemos tomárnoslo en serio:

Síntomas que nos ayudan a reconocer la existencia de un problema de una vida anterior:

  • Un estado físico indeseado
  • Sentimientos negativos 
  • La incapacidad de encontrar el amor
  • Amargura y sensación de estar perdido
  • Convicciones limitantes
  • Una identidad incierta o un sistema de valores inadecuado

Una persona que quiere resolver su problema rara vez es consciente de la causa, y mucho menos de la fuente del problema, sino solo de uno o varios síntomas de los que quiere deshacerse.

Sin embargo, estos síntomas no han surgido por casualidad y, por lo tanto, ningún problema puede resolverse simplemente eliminando estos síntomas.

Para resolverlos de forma duradera, debemos abordar las causas y el origen, es decir, su significado.

La única causa de los patrones kármicos es una experiencia traumática con consecuencias psicológicas y espirituales, mientras que la fuente representa una lección no aprendida o un nivel de conciencia inadecuado.

Por lo tanto, el proceso de resolución de los patrones kármicos va desde los síntomas, pasando por la causa, hasta llegar a la fuente.

Solo entonces podemos esperar que dicho patrón se resuelva de forma permanente y que nuestro karma se sane.