Todos conocemos esa sensación de que algo simplemente no encaja. Es difícil de expresar con palabras, pero está ahí: esa inquietud.
Quizás tu pareja se haya mostrado un poco distante últimamente, parezca inquieta cuando suena su móvil o, de repente, se muestre excesivamente cariñosa, como si quisiera compensar algo.
No hay que subestimar esa corazonada, porque a menudo se esconde detrás de ella una verdad desagradable: la infidelidad.
Sin embargo, los infieles son astutos. Saben exactamente cómo borrar sus huellas y hacen todo lo posible para que tú no notes nada.
Desempeñan un papel perfecto mientras llevan una doble vida.
En este artículo analizamos once de los trucos más comunes que utilizan los infieles para ocultar su infidelidad, y cómo puedes detectarlos.
1. Se mantiene fiel a su rutina diaria, pero demasiado

Los infieles son conscientes de que los cambios de comportamiento llamativos podrían despertar sospechas.
Por eso se aferran a su rutina habitual y evitan cualquier desviación.
Van al trabajo a las horas de siempre, siguen con sus mismos pasatiempos y se comportan como de costumbre, quizá incluso con un poco demasiado rigor.
Parece casi forzado, como si se esforzaran especialmente para que nada pareciera sospechoso.
Una pareja infiel quiere que no tengas ninguna duda.
Por eso intenta parecer lo más normal posible.
Pero si lo observas con atención, te darás cuenta de que ese comportamiento es casi demasiado perfecto.
A veces son pequeños detalles: un saludo excesivamente alegre, una puntualidad inalterable o el repentino énfasis en que no se cambie nada de la rutina.
2. De repente, eres el centro de su mundo

Otro indicio de infidelidad es que tu pareja de repente te preste una atención excesiva.
Te regalan flores, pequeños obsequios o te hacen más cumplidos que nunca.
A primera vista, podría parecer que por fin se ha dado cuenta de lo importante que eres para él. Pero, en realidad, este repentino afecto podría ser una distracción para desviar tu atención de su mala conducta.
A menudo, los infieles se sienten culpables e intentan compensarlo con amor y atención excesivos.
Quieren que te sientas segura y amada, para que ni se te ocurra pensar que algo va mal.
Este afecto exagerado no suele durar mucho. Por lo general, desaparece tan rápido como llegó, lo que hace que la situación sea aún más confusa.
3. De repente se convierte en el «chico guay»

Hay una razón por la que muchos estafadores son percibidos como «guays».
Han pensado sus planes a la perfección y saben exactamente cómo engañarte. Se mantienen tranquilos, serenos y parecen no tener nada que ocultar.
Incluso si les haces preguntas o empiezas a sospechar, no reaccionan con nerviosismo; al contrario, se mantienen totalmente relajados y parecen casi indiferentes.
Este comportamiento tiene como objetivo tranquilizarte y darte la sensación de que todo va bien. Sin embargo, precisamente esa serenidad puede ser una señal de que algo no va bien.
Quien realmente no tiene nada que ocultar suele reaccionar de otra manera cuando se le acusa.
Así que presta atención a cómo reacciona tu pareja ante preguntas concretas. ¿Se limita a sonreír y a restarle importancia a todo, o se toma en serio tus preocupaciones?
4. Gestión del tiempo a nivel profesional

Los infieles son auténticos maestros en la gestión del tiempo.
Saben exactamente cuándo pueden sacar tiempo para quedar con su amante sin que tú te des cuenta.
Planifican sus encuentros de tal manera que siguen teniendo tiempo suficiente para la relación principal, para que no sospeches.
Estas citas suelen ser breves y poco frecuentes, pero bastan para satisfacer sus necesidades sin que tú te des cuenta.
Si notas que de repente tiene menos tiempo para ti, pero no da una razón real para ello, podría ser una señal de que está dedicando ese tiempo a otra cosa.
Es especialmente sospechoso si de repente le da mucha importancia a organizar su tiempo libre de otra manera, sin dar una explicación real.
5. El maestro de las excusas

Los infieles son creativos a la hora de encontrar excusas para su ausencia.
Ya sea una reunión de trabajo importante, un nuevo deporte o una quedada inesperada con amigos, siempre tienen una explicación a mano de por qué no están ahí cuando los necesitas.
A menudo, estas excusas están tan bien pensadas que no tienes motivos para desconfiar de ellas.
Pero si estas «citas importantes» se vuelven cada vez más frecuentes y tienes la sensación de que algo no va bien, deberías prestar atención.
Es especialmente sospechoso cuando estas citas surgen siempre que teníais planes juntos.
En este caso, podría ser útil preguntar de vez en cuando cómo han ido esas reuniones «importantes». Si notas contradicciones en sus relatos, es una señal de alarma.
6. Dispositivos secretos y mensajes ocultos

Un clásico: los infieles suelen utilizar móviles secretos o cuentas de correo electrónico separadas para ocultar su comunicación con la persona con la que tienen la aventura.
Estos dispositivos o cuentas están tan bien ocultos que ni siquiera sabes que existen.
Si alguna vez has tenido acceso a su móvil y de repente empieza a protegerlo o a llevarlo siempre consigo, podría ser una señal de que tiene algo que ocultar.
Este secretismo en torno a sus dispositivos puede ser un claro indicio de que quiere ocultar algo.
Esto resulta especialmente llamativo si de repente introduce nuevas contraseñas o silencia su móvil en cuanto estás cerca.
Evitar las llamadas telefónicas o empezar a enviar mensajes con frecuencia de repente también podría indicar que hay secretos.
7. Sin rastros en la vida digital

Los infieles modernos saben cómo evitar dejar huellas digitales.
Borran mensajes, registros de llamadas e incluso el historial del navegador para asegurarse de que nada de su infidelidad salga a la luz.
Si tienes la sensación de que él es extremadamente cuidadoso con su móvil o portátil y siempre se preocupa por no dejar rastros digitales, deberías tener cuidado.
El mundo digital ofrece numerosas posibilidades para ocultar la infidelidad.
Pero precisamente este comportamiento puede llamar la atención si, de repente, le da mucha más importancia a la «seguridad de los datos» que antes.
8. Aparecen nuevos amigos de la nada

Una de las señales más comunes de infidelidad es la aparición de nuevos «amigos» o «compañeros» de los que nunca habías oído hablar.
Estas personas parecen desempeñar de repente un papel importante en su vida, y él pasa cada vez más tiempo con ellas.
En realidad, estos «nuevos amigos» podrían ser solo una excusa para pasar tiempo con su amante.
La situación se vuelve especialmente sospechosa cuando no quiere presentarte a estos amigos o pone excusas para que no los conozcas.
Esto podría ser una señal de que estos «amigos» no son lo que dicen ser.
9. Amigos como coartada

Los infieles suelen utilizar a sus amigos como coartada.
Afirman que están con un amigo, mientras que en realidad están con su amante.
Sin embargo, los amigos suelen estar al tanto de nada y se ven envueltos sin querer en la red de mentiras.
Si te das cuenta de que utiliza siempre a los mismos amigos como excusa y sus historias no cuadran, podría ser una señal de que no está diciendo la verdad.
10. De repente, se muestra demasiado comprometido con la relación

Otro comportamiento habitual de los infieles es mostrarse de repente excesivamente comprometidos con la relación.
Planean escapadas románticas, quieren pasar más tiempo juntos y te demuestran constantemente lo mucho que te quieren.
Este comportamiento suele servir para compensar sus sentimientos de culpa y evitar que empieces a sospechar.
Sin embargo, si este comportamiento surge de la nada y no es propio de él, podría ser una señal de que quiere ocultar algo.
11. Siempre ocupado, ¿pero con qué?

Si tu pareja de repente está siempre ocupada y apenas tiene tiempo para ti, deberías estar atento.
Ya sean obligaciones laborales, nuevas aficiones o reuniones sociales, parece que siempre tiene algo que hacer. Pero, en realidad, podría estar aprovechando ese tiempo para reunirse con su amante.
Si tienes la sensación de que se está distanciando cada vez más de ti y de que ya no formas parte de su día a día, podría ser una señal de que está invirtiendo su tiempo en otra parte.

