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Dormitorio Montessori: 12 consejos para un dormitorio cuidado

Dormitorio Montessori: 12 consejos para un dormitorio cuidado

Tu bebé está a punto de asomar la nariz.

Así que es hora de preparar tu habitación Montessori.

Preparar la llegada de un niño es un momento emocionante.

Tienes que elegir los colores de la habitación, los muebles, los juguetes y la disposición del entorno inmediato.

De hecho, es probable que hayas leído docenas, si no cientos, de artículos sobre la mejor manera de amueblar la habitación de tu recién nacido.

Los colores, las formas y la luz desempeñan un papel importante en el desarrollo del cerebro de tu hijo.

El principio de la habitación Montessori es crear un entorno afectuoso para tu pequeño.

El objetivo es estimular el desarrollo cognitivo y sensorial de tu hijo.

Pero eso no es todo: la sala Montessori estimula el desarrollo mental y fomenta el crecimiento personal.

Lo que la diferencia de una guardería tradicional es que está diseñada exclusivamente para el niño.

Es decir, no tiene en cuenta los gustos, preferencias o hábitos de los padres.

En este dormitorio, no se trata de crear un diseño que respete la comodidad de los padres.

Al fin y al cabo, en el método educativo Montessori, el bebé y luego el niño son el centro de todo.

El objetivo de la educación Montessori es fomentar la independencia de distintas maneras.

¿Cuáles son los principios educativos del método Montessori?

¿Desea instalar una cama con barrotes para su hijo?

Su objetivo: que el bebé duerma con total seguridad

En el método Montessori: se limita el desarrollo sensorial del niño

Y esto es sólo un ejemplo.

Los principios educativos de Maria Montessori no se centraban en la practicidad o la limpieza.

Para ella, un niño debe crecer en un espacio organizado con cariño.

Sin embargo, no debe crecer en una “prisión” donde todo esté superseguro y atrincherado.

Montessori enseña que los niños deben explorar su entorno inmediato.

Deben poder acceder a todo de forma independiente y libre.

Así que no hay necesidad de muebles con cierres para evitar que los niños saquen su ropa y la tiren al suelo.

Y no hay necesidad de cajas de juguetes de plástico con tapas selladas para que el niño no las vuelque.

En cuanto el bebé es capaz de moverse, necesita sentir que controla lo que le rodea.

Partiendo de este principio, la habitación Montessori sigue tres reglas básicas:

1. Para evitar la sensación de asfixia, las paredes de la habitación deben ser de un color neutro (preferiblemente paredes claras).

2. Deben evitarse los juguetes grandes, pero la mesa de guardería debe introducirse muy pronto.

3. En la habitación debe haber cuatro zonas: dormir, cambiarse, comer y jugar.

La primera zona está dedicada al sueño y descanso del bebé.

La segunda es para cambiar al bebé y lavarlo si es necesario.

Luego está el espacio para amamantar o alimentar al niño en general.

Finalmente, la última zona está dedicada a las actividades de aprendizaje temprano.

Las cuatro áreas del dormitorio Montessori

¿Qué mobiliario necesito para un dormitorio Montessori?

La palabra clave es sencillez.

Por ejemplo, a la hora de dormir, la mayoría de los padres optan por una cuna o una mecedora.

En el dormitorio Montessori, el bebé duerme en un colchón colocado directamente en el suelo.

El objetivo es que el niño pueda acostarse y levantarse a su antojo.

Esto estimula su desarrollo cognitivo.

Puede elegir sus propios juguetes y ropa.

En cuanto al espacio para cambiarse, evita los armarios grandes.

Al fin y al cabo, en cuanto tu hijo empiece a gatear, se volverá curioso.

Querrá explorar sus pertenencias y abrir todos los cajones que vea.

Para facilitar las cosas, opta por un cambiador con cajones en la parte inferior.

De este modo, el niño puede abrir y descubrir lo que hay en los cajones.

Una vez más, esto les ayuda a desarrollar su independencia.

Para el espacio reservado a la lactancia o al biberón, basta con instalar una mecedora.

Así, el niño podrá sentarse y mecerse cuando le apetezca.

Si quieres decorar la habitación, coloca en esta zona unos cuantos marcos de colores para que el niño se entretenga mientras come.

En la zona de actividades del dormitorio de tu hijo, no se trata de acumular juguetes.

Se trata de crear un ambiente de calidad que estimule al niño y le dé ganas de descubrir y aprender.

Diseñar un dormitorio Montessori: ¿cómo hacerlo?

Si nunca has visto una habitación así, o si no has tenido la oportunidad de crecer en un entorno afectuoso, puede que te resulte difícil entender cómo configurar estos cuatro espacios.

Para ayudarte a crear una habitación sana y estimulante para tu bebé, hemos reunido doce consejos esenciales.

Sigue la guía de María Montessori para ofrecer a tu bebé un espacio en el que pueda ser autónomo, con total seguridad.

1. Delimita visualmente las cuatro zonas de la habitación

El principio del método Montessori no es dejar que los niños hagan lo que quieran, donde quieran.

Sin embargo, existe un marco para diseñar una habitación según María Montessori.

Como sabes, los niños necesitan rutinas y límites para desarrollarse.

Tener un marco es un punto de referencia para un niño.

Les da una sensación de seguridad.

Para ello, puedes utilizar diferentes colores o simplemente dibujar líneas en la alfombra.

2. Aprender a ordenar donde les corresponde

El orden en el hogar es sumamente importante en la educación Montessori.

Por eso, si quieres estimular el desarrollo de tu hijo, tienes que aprender a clasificar y ordenar.

Como tu bebé no sabe leer, puedes pegar dibujos de objetos en las cajas de juguetes.

O pon etiquetas en las pequeñas estanterías.

Por ejemplo, puedes pegar la imagen de un niño dibujando en la caja que contiene los lápices de colores.

El objetivo es que el niño averigüe lo antes posible qué objeto hay en su habitación.

3. Mime la zona de descanso con una cama Montessori

¿Sabes cuál es el problema de las cunas?

Los niños son exploradores.

Así que harán todo lo posible por escalar y superar todos los obstáculos para conseguir sus fines.

Pero, ¿por qué tratar tan mal a tu hijo?

Pon un colchón en el suelo, enseña a tu hijo su rutina para irse a la cama y deja que se acueste solo.

La independencia se aprende desde pequeño.

Además, así tu hijo no se hará daño y tendrá acceso a sus juguetes cuando se despierte.

¡También puedes instalar una cama cabaña!

4. Adapta el dormitorio a la edad de tu hijo

Los bebés no se mueven mucho por casa.

Eso es quedarse corto.

Pero a partir del sexto mes de vida, los niños están mucho más animados.

Cuando tu bebé aprende a gatear y luego a ponerse de pie, necesita tener objetos que le permitan hacerlo.

Si pones una cómoda en el dormitorio de un bebé, ¿a qué se va a agarrar para levantarse?

Por eso, cuando vayas a acondicionar un dormitorio, opta por cómodas bajas a la altura de tu hijo.

El descubrimiento es la base del aprendizaje y de la autonomía.

Luego, cuando sean mayores, podrás pasar a los armarios.

5. Trabaja el despertar de tu hijo en función de su edad

Al principio, la zona de actividades de la habitación Montessori consiste únicamente en una alfombra de juegos.

Esto ayuda al niño a concentrarse.

Con el paso de los meses, puedes empezar a introducir juguetes como sonajeros para trabajar la motricidad de tu hijo.

Por supuesto, cuando tu pequeño sea capaz de jugar, puedes introducir otros juguetes, cuadernos, lápices, etcétera.

Lo importante es seguir los progresos y el desarrollo de tu hijo.

Así que no tiene sentido comprar ositos de peluche a un bebé que acaba de nacer.

Empieza con cojines y colores suaves.

6. Piensa en la zona de “lectura

Al igual que los juguetes, los libros deben tener su lugar.

Deben estar siempre accesibles para el niño.

Por eso, puedes instalar una pequeña estantería a la altura del niño.

Al principio, utilizarás libros de aprendizaje temprano.

Luego, con el tiempo, pasarás a libros de cuentos o novelas.

Sigue el ritmo de tu hijo.

Y no olvides que leer un libro a tu hijo desde que nace es importante para su desarrollo cerebral.

7. Busca un rincón para el arte

La zona de actividades puede cambiar de un día para otro.

Un día, es el rincón del pintor.

Se coloca una bandeja con diferentes lienzos y pinceles.

Otro día, es la zona de dibujo.

Entonces sacas el papel y los lápices de colores para crear una obra de arte única.

Por último, otros días, es el rincón de las pegatinas.

Tu hijo quiere decorar sus cuadernos o juguetes con dibujos adhesivos.

¡Adáptate!

8. Déjales elegir su ropa

¿A quién no le gusta elegir su ropa?

Al igual que el cambiador, es importante que los cajones que contienen la ropa del bebé estén a la altura de tu hijo.

Por supuesto, no elegirá los pantalones que se pondrá a los tres meses, pero en cuanto empiece a gatear, le encantará echar un vistazo en los cajones.

Además, cuando se mueva, podrá sacar él mismo su armario.

Por último, también aprenderá lo importante que es mantener sus cosas en orden.

9. Elige una mesa de actividades adecuada

Muchos niños prefieren tumbarse en el suelo para jugar.

Pero es importante encontrar la manera de que el niño se siente.

Es más, es vital que mantengan los pies en el suelo.

Esto les da sensación de equilibrio y espacio.

 10. ¡Basta ya!

El dormitorio Montessori se basa en el principio del minimalismo.

Demasiados juguetes y cosas pueden poner en peligro la seguridad del niño.

Además, pueden sentirse frustrados por la falta de orden y lógica.

La sobreestimulación impide que tu hijo sea independiente.

Además, todo tiene que estar en su sitio.

Por eso, debes enseñar a tu hijo a guardar los juguetes cuando termine de usarlos.

Cuando hay menos cosas, también es más fácil enseñar a tu hijo a tener cuidado con sus cosas y a no romperlas.

11. Elija una decoración natural

Los colores neutros son la base de un dormitorio Montessori.

También son preferibles materiales como el algodón y la madera.

El objetivo es evitar la sobreestimulación del niño, para no frustrarle.

La decoración del dormitorio debe ser lo más sencilla posible.

12. ¿Y los ositos de peluche?

Los ositos de peluche son importantes para bebés y niños.

Pero no tiene sentido comprar decenas de peluches.

Es más, los peluches deben evitarse en la cama Montessori.

Especialmente en el caso de los bebés.

Podrían atragantarse.

Sin embargo, puedes colocarlos en la zona de juegos.

De este modo, podrás ver con qué peluches juega más tu hijo y apartar los demás para evitar el hacinamiento.

Conclusión

El diseño de una habitación Montessori para un bebé o un niño se basa en los conceptos de seguridad, autonomía y minimalismo.

El objetivo principal es despertar los sentidos de tu pequeño sin frustrarle ni sobreestimularle.

 

 

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